jueves, 22 de septiembre de 2016

Aún no conocemos con precisión la situación laboral - Rep de Radio Nacional - 22-9-2016

A raíz de la columna periodística de hoy sobre la información socio laboral, fui entrevistado por Gustavo Noriega en su programa Charlemos que se emite por Radio Nacional AM 870, 22-9-2016


Indices de precios de mayo a agosto de 2016


Buscando los datos de la realidad - Columna en Clarin 22-9-2016



http://www.clarin.com/opinion/Podremos-ver-claro-estadisticas-laborales_0_1654634679.html

¿Podremos ver más claro en las estadísticas laborales?

Debate
Javier Lindenboim

Pasado casi un decenio de la intervención de facto del organismo estadístico nacional y luego de un interregno equivalente al de un embarazo, el INDEC dio a conocer el primer informe de la “nueva” Encuesta Permanente de Hogares (EPH).
Pese a los deseos, sin embargo, la pesada bruma cuesta disiparse. No se trata, por cierto, de que las nuevas cifras son incomparables con las publicadas hasta el año último –tal como fuera explicado por las autoridades respectivas- sino del hecho de que a las interrogantes aún no dilucidadas se agregan algunas otras que requieren también respuestas aclaratorias.
La EPH mostraba –entre 2013 y 2014- que la proporción de los ocupados sobre el conjunto de la población (conocida como tasa de empleo) continuaba disminuyendo, pero sin embargo su expresión en números absolutos de ocupación contradecía aquella evidencia.
Aumento inesperado de población. Sin entrar en demasiados detalles, esa paradoja se originaba en la modificación de la “población de referencia” de las aglomeraciones urbanas en las que se realiza tal Encuesta. Las tasas y estructuras que resultan de ese relevamiento se expanden convenientemente para expresarse en magnitudes compatibles con el universo poblacional que se procura caracterizar. En ese período, informó el INDEC, se debió modificar la referencia poblacional de la EPH como consecuencia de haberse encontrado, en el Censo de 2010, que las proyecciones previas eran inadecuadas porque no alcanzaban a expresar los “verdaderos valores” de los 31 aglomerados urbanos encuestados.
Como consecuencia de haberse detectado tal aparente subestimación fueron modificados los valores poblacionales de modo que entre mediados de 2013 y mediados de 2014 aparecía un incremento artificial del 4% cuando el número de habitantes en el país –desde hace mucho tiempo- crece el 1% anual aproximadamente. Para ilustrar lo expuesto digamos que el crecimiento de la población de las ciudades de la EPH era de 250.000 de habitantes al año, pero entre 2013 y 2014 el salto fue de un millón de personas. En virtud de ello, las menores tasas de empleo aplicadas sobre una magnitud poblacional forzadamente acrecentada produjeron un aparente estancamiento (o aún mejoría) en el nivel absoluto del empleo.
Resultados contradictorios. El mismo INDEC desarrollaba otro relevamiento con el cual se procuraba informar sobre la situación del total de población urbana del país, no sólo de los 31 aglomerados en los que se hace la EPH. Argentina es un país en el que nueve de cada diez habitantes residen en localidades urbanas. Ese emprendimiento lleva el nombre de Encuesta Anual de Hogares Urbanos –EAHU- y se realiza en el mes de setiembre de cada año a partir de 2010, es decir el año en el que se hizo el último censo de población.
Con el mismo argumento que para la EPH se ajustaron –ya en setiembre de 2013- los datos de la población de la encuesta anual. Por eso, al publicarse los resultados de la EAHU de 2014 se supo que en un año en Argentina se habían perdido 400.000 empleos. Para hacer una cuenta equivalente con la EPH había que hacer un ejercicio complicado que, de todos modos no alcanzaba a mostrar tamaño impacto negativo. Por esa o por otras razones, tal información (casualmente los primeros resultados de la EAHU de 2014 se divulgaron en el único día hábil para la administración pública entre Navidad y Reyes) no causó gran impacto social, político o mediático.
Es sabido que en el INDEC hubo una estrategia de tierra arrasada por parte de la anterior gestión, lo cual puede entorpecer seriamente la importante tarea de reconstrucción institucional.
Todavía no se disipan las serias dudas que hay sobre la verosimilitud de tan notable aumento poblacional (no que haya crecido sino que su ritmo sea el indicado). Sólo recordemos que las previsiones de habitantes urbanos para 2010 y los resultados arrojados por el Censo de ese año resultaron muy parecidos, de donde surge un nítido interrogante: cuál es el motivo de incrementos tan llamativos.
Nuevas intrigas. No sabemos si alguna vez podremos develar las oscuridades de la información que proporcionó el INDEC durante la última década. Pero resulta que en el reciente informe aparecen nuevas sorpresas. Al comparar la población de referencia del segundo trimestre de 2015 y de 2016 hay variaciones impactantes. Algunas de ellas son mencionadas en el informe de prensa del 23 de agosto y en su anexo.
En cualquier caso llaman la atención algunas cifras. En el lapso indicado (2° trimestre de este año y del anterior) el incremento poblacional implicado ya no es de 200 o 250 mil habitantes anuales sino de 400.000. Mirando más en detalle, hay un retroceso de medio millón de personas en los denominados “aglomerados del interior”. Quizás –al menos de modo parcial- este retroceso intente corregir alguna elevación indebida de la población, por lo cual en lugar de los 13 millones de habitantes de 2015 ahora sean 12,5 millones. En cambio resulta impactante que el Gran Buenos Aires muestra casi un millón de habitantes más que un año atrás (casi todo en el conurbano bonaerense). De manera que la extraña elevación poblacional del GBA aplicada entre 2013 y 2014 no sólo no se retrotrae sino que se potencia.
Una observación final: las áreas en las que ahora se achica la población tienen tasas de actividad más bajas y lo opuesto ocurre con las que amplían aún más el número de habitantes. En parte por ello, si se hace el ejercicio de cotejar los datos de este año con los del año anterior resultan unos cuatrocientos mil “nuevos” desocupados, pero también casi otro tanto de “nuevos” ocupados. ¿Dónde estará la realidad?

martes, 13 de septiembre de 2016

Balance socio laboral de los noventa (....y los 2000 también)

Segunda parte de la entrevista de LA IZQUIERDA DIARIO aparecida el 13-9-2016

ENTREVISTA

“Desde el punto de vista socio laboral los 2000 no fueron muy distintos de los 90”

La Izquierda Diario conversó con Javier Lindenboim, economista, Director del Centro de Estudios sobre Población, Empleo y Desarrollo e investigador del CONICET sobre la distribución del ingreso.
Martes 13 de septiembre | Edición del día



El balance de los gobiernos kirchneristas abrió varios debates en materia de empleo, salarios, distribución del ingreso. Los defensores del modelo sostienen que fue una “década ganada”, un período de conquistas para los trabajadores con la creación de puestos de trabajo, mejora de los salarios y de la distribución del ingreso. El relato además buscó diferenciarse de manera tajante con la década anterior, la nefasta etapa menemista.
La Izquierda Diario conversó con Javier Lindenboim, economista, Director del Centro de Estudios sobre Población, Empleo y Desarrollo (CEPED) e Investigador Principal del CONICET sobre los mitos que sembró el kirchnerismo sobre los salarios y la participación asalariada en la distribución funcional del ingreso y cuáles son las tendencias hoy con el macrismo.
El economista editó junto a Agustín Salvia el libro “Hora de balance: proceso de acumulación, mercado de trabajo y bienestar” donde profundiza la comparación del mercado de trabajo de la década pasada con respecto a los 90.

Los nuevos defensores de los informes de la UCA - Entrevista de La Izquierda Diario

Entrevista de LA IZQUIERDA DIARIO publicada el 13-9-2016

MANIPULACION ESTADÍSTICA

“Aquellos que destruyeron al Indec son ahora los mayores defensores de los datos de la UCA”

Javier Lindenboim insistió en que la manipulación estadística del gobierno anterior impide tener una idea objetiva sobre qué está pasando con la evolución reciente del empleo, la pobreza y el salario.
Martes 13 de septiembre | Edición del día







La entrevista se realizó el miércoles 24 de agosto, un día después que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) diera a conocer los indicadores del mercado de trabajo de la Encuesta Permanente de Hogares registrando una tasa de desocupación de 9,3 %. Las nuevas cifras desataron un debate sobre la responsabilidad del actual y del anterior gobierno en la situación social.
El especialista Javier Lindenboim explicó a La Izquierda Diario de manera sintética algunos de los principales problemas metodológicos surgidos a partir de la intervención del organismo y la manipulación de las estadísticas públicas. Sin dejar de comprender que hay una grave situación socio económica, Lindenboim insistió que tales problemas impiden conocer a ciencia cierta la evolución de los principales indicadores.
LID: En principio se levantó la manipulación estadística…
Es lo que supongo. Hoy me llamó (se refiere al miércoles 24 de agosto, NdE) un periodista y me dijo: “Mirá estuve viendo, en realidad los datos del 2006 también los hizo Cynthia Pok.”. Entonces se supone que eso sí se puede comparar. Y fíjate que es llamativo que da la misma tasa de actividad, la misma tasa de empleo y un punto más de desempleo. Era una cosa que yo no había mirado para atrás como yo sabía que era incomparable con lo precedente. Ahora estaba mirando en el anexo metodológico donde aparte de toda la discusión que se ha armado desde ayer a la noche si hay 400 mil más desocupados (y hay muchos zánganos que han salido a colgarse de los 400 mil), en realidad tienen una parte importante explicada porque han puesto 800 mil personas más en el Gran Buenos Aires. Dicen que estaba mal la población de referencia. Que ya era un problema de fin de 2013 hasta 2015. Era un desastre. Eso ya no se podía comparar con lo anterior. Suponiendo que estaba bien, no se podía comparar. Pero ahora que yo creía que estaba sobreestimada la población del GBA, el informe de ayer dice que le tuvieron que agregar más porque estaba mal.

domingo, 4 de septiembre de 2016

Empleo y pobreza ¿Por qué? AM 1110 Radio Ciudad 4-9-2016

Reportaje de Graciela Fernández Meijide y Pablo Marmorato con la participación de A. Salvia en POR QUÉ? por Radio Ciudad AM 1110. Emitido el 4-9-2016

Primera Parte:




Segunda Parte:

domingo, 28 de agosto de 2016

Cómo arribamos a la actual situación laboral? Columna en PERFIL, 28-8-16

Columna en PERFIL, 28-8-16

COLUMNISTAS OPINION


Memoria: en 2014 se perdieron 400 mil empleos

En los días recientes, la información provista por el Indec sobre el empleo y el desempleo generó el natural intento de comparar estos datos con los previos. Estos últimos correspondían a un año atrás, de manera completa, y al tercer trimestre de 2015 sobre la base de un reducido número de tasas entregadas en el informe de prensa del 16-11-2015.
Ya ha sido dicho que en los últimos años (más precisamente desde fines de 2013) la EPH introdujo cambios diversos que afectaron la comparabilidad de la información producida desde entonces con la serie previa. Una vez más, ciertos instrumentos tienen una vida efímera. Al no proporcionarse datos reconstruidos ni mecanismos de empalme, la serie de la EPH continua, iniciada con el tercer trimestre de 2003, puede ser utilizada durante un decenio pero no más allá. Desde fines de 2013 hay que “empezar de nuevo”.
Esa fue una de las razones por las que en 2014, pese a que continuaba descendiendo la tasa de empleo (proporción de ocupados respecto de la población total) el volumen absoluto de ocupación volcado en los informes de prensa de EPH mostraba una llamativa estabilidad.
Una encuesta mЗs amplia. De allí que algunos estudios dirigieron la mirada hacia otra encuesta, también a cargo del Indec, cuyo universo de referencia pretendía ser más amplio que el de la EPH. En ésta se informaba de la situación en 31 aglomerados urbanos. En la otra, denominada Encuesta Anual de Hogares Urbanos (EAHU), se apuntaba a reflejar el universo urbano completo. Redondeando números, si la población total del país es 100, la EPH abarcaba a 60 y el total urbano llegaba a 90.
La EAHU empezó a realizarse junto con el operativo censal de 2010. Se hace una vez al año durante el tercer trimestre. Los datos completos de cada relevamiento (la base usuaria) se disponen desde 2010 hasta 2014 inclusive. De 2015 sólo se divulgaron los anticipos, equivalentes a los Informes de Prensa de la EPH.
Una última aclaración antes de comentar algunos datos. En la EAHU se ajustaron los valores de la población de referencia ya en 2013. De ese modo, se pueden comparar sin inconvenientes los resultados de ese año con los de 2014. Este contraste dio un dato preocupante: en un año, según esa fuente, se perdieron 400 mil puestos de trabajo.
Algunos datos del Ьltimo quinquenio. Las referencias que siguen surgen de la información de la EAHU y no presuponen abrir juicio sobre su calidad.
Un primer elemento al comparar los datos entre 2010 y 2014, habida cuenta de que en 2013 se realizó un “ajuste” de la población de referencia, es que mientras la población aumentó un 16%, la ocupación se elevó en sólo el 3% y los inactivos en un 6%. En otras palabras, un proceso de neta disminución de la tasa de empleo, lo que debe asociarse con las crecientes dificultades de la economía argentina por generar puestos de trabajo.
Dentro del total de ocupados, los que lo hacían en el sector estatal aumentaron 9% mientras que en el ámbito privado, sólo 2%.
Si miramos las categorías ocupacionales, el liderazgo lo presentan los trabajadores autónomos o por cuenta propia, con el 15% frente a un 3% de los asalariados. Caen los patrones y los familiares entre un 15 y un 20%.
Al interior de los asalariados, los del sector estatal crecen un 9% (230 mil) en cuatro años mientras que los dependientes del ámbito privado lo hacen sólo en 1% (50 mil).
Estamos hablando del nivel urbano nacional que, se recuerda, corresponde al 90% de la población total del país.
Resumiendo un poco, de los 540 mil nuevos ocupados en el cuatrienio, según la EAHU, 400 mil son cuenta propia, 300 mil son asalariados (más del 80% estatales) y el resto corresponde al descenso de patrones y familiares (-180 mil).
El adelanto de información de la EAHU de 2015 muestra una recuperación del número de ocupados, pero al carecerse de la base usuaria no podemos saber cómo se compone esa variación.
Los problemas laborales continЬan. De cualquier manera, estos datos corroboran otras informaciones que indican que hace ya varios años dejamos de generar condiciones favorables para el empleo. También hay fuertes presunciones que inducen a tener cautela sobre los datos de ingresos laborales provistos por la EPH, que podrían no haber sido fieles reflejo de la realidad. Es decir, es muy difícil apreciar cabalmente la situación laboral completa.
Cuando, en poco tiempo más, el Indec ponga a disposición la Base Usuaria del segundo trimestre de este año, tendremos la posibilidad de conocer detalles de la fotografía proporcionada en estos días.
En cualquier caso, los datos del último informe de prensa aluden a una situación más que delicada para el sector del trabajo en Argentina. No sabemos si ya se ha tocado fondo en cuanto a la actividad económica. Y sin recuperación no hay demanda laboral. ¿Qué siguen esperando los empresarios para invertir e incrementar la producción? ¿Quieren seguir “juntándola en pala” sólo con mayores precios?